EL GUCCI DE DEMNA: THE STORE SHOW Y LA REDEFINICIÓN DEL LUJO

The Walk
EL GUCCI DE DEMNA: THE STORE SHOW Y LA REDEFINICIÓN DEL LUJO

Imágenes cortesía de GUCCI

El hotel Savoy fue testigo de los orígenes de Gucci, sirviendo como un punto de encuentro histórico para personalidades de mundos radicalmente distintos. Esa misma energía de colisión cultural es el motor de The Store Show, la presentación que revela la visión personal y definitiva de Demna para la casa italiana. La pasarela, concebida como un espacio comercial que anticipa el futuro estético de sus boutiques, cobró vida bajo una partitura original compuesta por loki, el director musical de la marca. Dejando atrás la simple curaduría, una bossa nova lúdica envuelta en percusiones brasileñas y un tango nocturno de intensidad orquestal creciente marcaron el ritmo de un desfile estructurado en dos actos, demostrando que el sonido de la etiqueta es una postura artística en sí misma.

A través de esta inmersión sensorial, el diseñador despliega un manifiesto habitado por tres figuras clave: el aristócrata rebelde, el excéntrico y el esnob. En la propuesta femenina, este choque de actitudes se traduce en una sastrería de corte arquitectónico donde abrigos voluminosos de borrego y chaquetas abullonadas conviven con prendas de hombros de pagoda, construidas sorprendentemente sin hombreras para garantizar ligereza. El legado burgués y la herencia ecuestre se reinterpretan mediante faldas de línea A en auténtico tartán escocés, polos de rugby y camisas de rigor masculino. La sensualidad también reclama su espacio al caer la noche, transitando desde la delicadeza de la lencería hasta vestidos de fluidez inmaculada, anclados por un peso en forma de lágrima que asegura una caída de gravedad insuperable.

Reflejando la distribución física de una tienda, la colección masculina dialoga con este universo aportando una actitud puramente italiana. Los códigos de vestimenta más elevados se relajan con pantalones cropped y mocasines llevados sin calcetines. Paralelamente, los sacos entallados en tejidos desgastados generan una tensión fascinante al combinarse con prendas exteriores de proporciones infladas y piezas de denim holgado en fabricaciones crudas.

Todo el universo de accesorios subraya este dominio absoluto del archivo y la modernidad. El inconfundible herraje Horsebit domina la escena, ya sea sobredimensionado en el cinturón fajín 3X que ciñe conjuntos de inspiración New Romantic, o integrado de forma pulida en bolsos uptown de interiores hiperorganizados. Las icónicas asas de bambú evolucionan en funcionales secciones de cuero flexible, acompañando a una línea de calzado que abarca desde stilettos de tacón metálico con vocación de femme fatale, hasta zapatos de conductor de punta angular y botas ecuestres decoradas con monogramas. Al reordenar su propia narrativa, Demna nos entrega un Gucci concebido como un lienzo de posibilidades infinitas, un lugar donde la herencia y la transgresión invitan a cada persona a convertirse exactamente en quien decida ser.